J:
No, no soy judío. Es que no me gusta el cerdo… eso es todo.
V:
¿Por qué no?
J:
Porque son animales muy sucios. Y no como animales sucios.
V:
¿Sí? Pues el tocino está delicioso y también las chuletas de cerdo.
J:
Oye, tal vez la rata de cloaca sepa a caviar, pero no lo sabré nunca porque no como animales asquerosos. Los cerdos duermen y buscan su comida entre la mierda. ¿Si no saben distinguir sus excrementos cómo voy a comerlo?
V:
También los perros se comen sus cacas.
J:
Tampoco como perro.
V:
¿Consideras también a los perros animales asquerosos?
J:
Yo no diría que son asquerosos, pero desde luego son sucios. Los perros tienen personalidad, y la personalidad cuenta.